Lo realmente importante es el camino, saber que la distancia más corta entre dos puntos es un montón de curvas, conocer gente que no pregunta, que te abraza o te da la mano...estendida, para lo que haga falta.
La sombra del asfalto, el azote del viento y del agua, el calor abrasador de un sol (que fue dios), la curva inoportuna, máquinas de cuatro ruedas (mágicas: no aparecemos en sus retrovisores)... y un lugar donde reposar, respirar, saber que estas vivo... reir y disfrutar del inefable placer de la primera cerveza. No es el final, nunca es el final; sólo un punto intermedio, una etapa más en ese ir haciendo camino hacia ninguna parte. Rodemos juntos aunque no sepamos a donde vamos. El destino no es importante, lo que importa es el camino
La sombra del asfalto, el azote del viento y del agua, el calor abrasador de un sol (que fue dios), la curva inoportuna, máquinas de cuatro ruedas (mágicas: no aparecemos en sus retrovisores)... y un lugar donde reposar, respirar, saber que estas vivo... reir y disfrutar del inefable placer de la primera cerveza. No es el final, nunca es el final; sólo un punto intermedio, una etapa más en ese ir haciendo camino hacia ninguna parte. Rodemos juntos aunque no sepamos a donde vamos. El destino no es importante, lo que importa es el camino